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Plantilla:Ficha Plantilla:Navegación:Iglesia Católica La Iglesia Católica Apostólica y Romana también llamada Una Santa Católica y Apostólica Iglesia de Roma, Iglesia Cristiana Católica Apostólica y Romana, Santa Madre Iglesia, Iglesia Cristiana o Iglesia de Cristo o simplemente "La Iglesia", es la única Iglesia verdaderamente cristiana, fuera de la cual nadie puede salvarse. Nuestro Señor Jesucristo, verdadero Dios y verdadero hombre fue el fundador de esta Iglesia, siendo Él nuestro Único Salvador y Redentor. Los cristianos hemos sido muy perseguidos a través de los siglos, excepto en la Edad Cristiana o Edad Dorada (conocida vulgarmente como "Edad Media"), que fue la época cristiana de apogeo. Actualmente, la Iglesia vive una crisis muy profunda donde miles de cristianos son perseguidos, insultados y difamados alrededor de todo el mundo.

Introducción

La Iglesia Católica se conoce como Iglesia Católica Apostólica y Romana o como Iglesia Católica Romana, o simplemente como "La Iglesia". Católica es término originario del idioma griego καθολικός, 'katholikós', que significa 'universal'. Se hace esta distinción en relación a otras iglesias falsas que alegan ser "cristianas", pero que en realidad son satánicas, como la Comunión Anglicana y las Iglesias Ortodoxas, las cuales se refieren a sí mismas como "dentro de la Iglesia", pero no lo son, ya que ellos no aceptan la infalibilidad pontificia.

Las Iglesias católicas orientales son pertenecientes a la Única Iglesia Católica, fuera de la cual nadie puede salvarse, pero las iglesias que se autodenominan como "ortodoxas" en realidad lo que menos son es ortodoxas, ya que son cismáticas y no creen en la infalibidad papal, ni en el Filioque, piensan que el infierno es un tipo de "purgatorio", entre otras fábulas pelagianas y medidas liberales.

Actualmente en ningún país reconocido por el mundo, el culto católico es mayoritario; sin embargo en ciertas micronaciones o estados no-reconocidos, el culto católico es oficial como por ejemplo en CELTIC.

La Iglesia Católica posee también una larga tradición de términos para referirse a sí misma, como: Cuerpo Místico de Cristo, Esposa de Cristo, Sacramento de Cristo, Edificación de Cristo, Jerusalén de Arriba, Pueblo de Dios, Verdadero Israel, Barca de Pedro, Arca de Salvación, Nave de Salvación y Edificación de Dios.

A la Iglesia católica pertenecen todos los bautizados según sus ritos propios y que no hayan realizado un acto formal de apostasía.Error en la cita: Código de apertura <ref> sin su código de cierre </ref> Desde el punto de vista teológico, el término "iglesia" designa al pueblo creyente que Dios llama y reúne de todas partes para formar la "asamblea" de todos aquellos, que por la fe y el bautismo, han sido hechos "hijos de Dios",[1] "miembros de Cristo"[2] y "templo del Espíritu Santo".[3]Error en la cita: Código de apertura <ref> sin su código de cierre </ref>}}

En una epístola dirigida al novacianista Simpronio, Paciano de Barcelona (siglo IV) justificó la aplicación del nombre de «católicos» a sus correligionarios del pasado y del presente, y llegó a expresar: Christianus mihi nomen est, catholicus cognomen («Cristiano es mi nombre, católico es mi apellido») (Epistula 1, 4). En la misma carta, Paciano destacó la unidad de la Iglesia católica en contraste con la diversidad de grupos minoritarios de su tiempo, varios de las cuales tomaron los nombres de sus fundadores, cuyas doctrinas diferían de la línea de pensamiento eclesial (ebionitas, marcionitas, valentinianos, apolinaristas, montanistas y novacianistas).[4]

Características

La Iglesia Católica, fundada por Jesucristo, se encarga de salvar almas, por medio de los sacramentos. La única forma de salvarse e ir al Cielo, es a través de la Iglesia Católica, por medio de los sacramentos. La única religión verdadera es la cristiana, con su Iglesia Católica, fuera de la cual nadie puede salvarse, puesto que su Fundador Jesucristo dice "un solo rebaño y un solo Pastor" (Jn 10, 16; 17, 11. 20-23) Según la doctrina católica, Cristo es "Dios verdadero" (Cf. Credo Niceno; Jn 1,1. 18; 5, 17-18; 10,33; 1Jn 5,20; Rm 9,5; Hch 20,28; Tit 2,13; Hb 1,5-9; Ap 1,18) y sólo Dios puede fundar válidamente su Iglesia (Sal 87). Así, Jesús aparece como la "Piedra angular" y "fundamental" sobre la que se funda la Iglesia (Cf. 1Co 3,9-15; 1Ped 2,3-10) cuya base también está constituida por los apóstoles (Cf. Ef 2, 20-22) y especialmente por San Pedro (Cf. Mt 16, 16-19; Jn 1,42), que según la enseñanza oficial católica, fue constituido como el pastor universal de la Iglesia por institución de Cristo (Cf. Jn 21,15-22; Lc 22, 28-32).

Esto, sumado a la promesa de Cristo a los primeros discípulos sobre una constante asistencia (Mt 28,20) y la compañía del Espíritu Santo (Cf. Jn 16, 7-15; 14,15-17. 26; 15,26; 1 Jn 2, 27) y a la garantía que le dio a la Iglesia de nunca ser vencida por el mal (Mt 16,18), son la prueba contundente de que la Iglesia Católica es la "Columna y fundamento de la verdad" (1 Tm 3, 15), "Esposa de Cristo" (Ef 5, 24-30) y única heredera y depositaria de toda la Verdad evangélica legada por los Apóstoles (Cf. 1 Co 11, 1-2; 1 Jn 2,24; 2 Ts 2,15; 1 Tm 6, 20-21; 2 Tm 1, 12-14; Flp 4, 8-9). Y exigiendo para sí la obediencia debida a los mismos apóstoles (Cf. Hb 13, 17; 2 Ped 3,2), esto especialmente en la persona del Papa o Santo Padre, que según la fe católica es el sucesor del apóstol San Pedro, en la cátedra episcopal de Roma (Cf. Sucesión apostólica). Él es el "Pastor de toda la Iglesia, sobre la que tiene, por institución divina, la potestad plena, suprema, inmediata y universal."


La Iglesia católica considera que tiene encomendada la misión de elaborar, impartir y propagar la enseñanza cristiana, así como la de cuidar de la unidad de los fieles. Debe también disponer la gracia de los sacramentos a sus fieles por medio del ministerio de sus sacerdotes. Además, la Iglesia católica se manifiesta como una estructura jerárquica y colegial, cuya cabeza es Cristo, que se sirve del colegio de los apóstoles, y que en la historia posterior ejerce la autoridad mediante sus sucesores: el papa y los obispos.[5]

La autoridad para enseñar el Magisterio de la Iglesia basa sus enseñanzas en la Revelación, que está expresada tanto en las Sagradas Escrituras como en la Sagrada Tradición, siendo que el Magisterio de la Iglesia, son tanto como las Sagradas Escrituras, Verdades Bajadas del Cielo.

Atributos de la Iglesia católica

Plantilla:AP De acuerdo al Magisterio infalible de la Iglesia, ésta es «Una, Santa, Católica y Apostólica». Estos cuatro atributos, inseparablemente unidos entre sí, ya aparecen como tales en el Símbolo niceno-constantinopolitano del año 381.[6] Indican rasgos esenciales de la Iglesia y de su misión,[7] y suelen denominarse «notas de la Iglesia».[6]

Los católicos profesan su fe en los cuatro atributos (o notas) de la Iglesia a través del Credo de los Apóstoles y del Credo Niceno-Constantinopolitano. Las notas de la Iglesia son dogma de fe, estas son según la enseñanza oficial:

Unidad: La Iglesia es UNA debido a su origen, Dios mismo. Dios es uno según la doctrina católica. Es una debido a su Fundador, Cristo. El apóstol San Pablo, en su Primera Carta a los Corintios, hace referencia a la Iglesia como "Cuerpo de Cristo": Las partes del cuerpo son muchas, pero el cuerpo es uno; por muchas que sean las partes, todas forman un solo cuerpo.[8] En otra carta, también Pablo enseña sobre este atributo: Mantengan entre ustedes lazos de paz y permanezcan unidos en el mismo espíritu. Un solo cuerpo y un mismo espíritu, pues ustedes han sido llamados a una misma vocación y una misma esperanza. Un solo Señor, una sola fe, un solo bautismo, un solo Dios y Padre de todos, que está por encima de todos, que actúa por todos y está en todos.[9] Cristo mismo enseña y ruega por esta unidad de su Iglesia: Que todos sean uno, como tú, Padre, estás en mí y yo en ti. Que ellos también sean uno en nosotros, para que el mundo crea que tú me has enviado.[10]

Santidad: la Iglesia católica, a pesar de los pecados y faltas de cada uno de sus miembros que aún peregrinan en la Tierra, es en sí misma santa pues Santo es su fundador y santos son sus fines y objetivos. Asimismo, es santa mediante sus fieles, ya que ellos realizan una acción santificadora, especialmente aquellos que han alcanzado un alto grado de virtud y han sido canonizados por la Iglesia. La Iglesia católica contiene la plenitud de los medios de santificación y salvación. Es Santa porque sus miembros están llamados a ser santos.[11]

Catolicidad: con el significado de "universal" la Iglesia es "católica" en cuanto busca anunciar la Buena Nueva y recibir en su seno a todos los seres humanos, de todo tiempo y en todo lugar del universo, que acepten su doctrina y reciban el Bautismo; dondequiera que se encuentre uno de sus miembros, allí está presente la Iglesia católica. También es "católica" porque Cristo está presente en ella, lo que implica que recibe de Él la plenitud de los medios de salvación.[12]

Apostolicidad: la Iglesia católica fue fundada por Cristo sobre el fundamento de San Pedro y los demás apóstoles.[13] Todo el Colegio Apostólico goza de autoridad y poder siempre que esté en comunión con San Pedro y sus sucesores;[14] Pedro y los demás Apóstoles tienen en el Papa y los obispos a sus sucesores, que ejercen la misma autoridad y el mismo poder que en su día ejercieron los primeros, que fueron elegidos e instituidos por Cristo.[15] También es "apostólica" porque guarda y transmite las enseñanzas oídas a los apóstoles.[16]

Estos atributos se encuentran en todas las Iglesias particulares que engloba la Iglesia Católica, que son las Iglesias particulares de la Iglesia Católica Romana (de Rito Latino) y las Iglesias Rituales Autónomas (Ritos Orientales); todas ellas tienen en común los mencionados atributos o características esenciales y la autoridad suprema del Sumo Pontífice como Vicario de Cristo en la Tierra.

La Iglesia Católica es la Iglesia deCristo y, por lo tanto, es la Única institución representante legítima de Cristo en la Tierra. Mediante la figura de los obispos, sucesores sin interrupción de los apóstoles, cumple con el mandato de Jesús de cuidar de su ovejas.[nota 1]


Doctrina esencial

Este es el Credo de la Iglesia:

Creo en un solo Dios, Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra, de todo lo visible y lo invisible. Creo en un solo Señor, Jesucristo, Hijo único de Dios, nacido del Padre antes de todos los siglos: Dios de Dios, Luz de Luz, Dios verdadero de Dios verdadero, engendrado, no creado, de la misma naturaleza de Padre; por quien todo fue hecho; que por nosotros los hombres, y por nuestra salvación bajó del cielo, y por obra del Espíritu Santo se encarnó en María La virgen, y se hizo hombre; y por nuestra causa fue crucificado en tiempos de Poncio Pilato, padeció y fue sepultado, y resucitó al tercer día, según las escrituras, y subió al cielo, y está sentado a la derecha del Padre; y de nuevo vendrá con gloria, para juzgar a vivos y muertos, y su reino no tendrá fin. Creo en el Espíritu Santo, Señor y dador de vida, que procede del Padre, que con el Padre y el Hijo recibe una misma adoración y gloria, y que habló por los profetas. Creo en la Iglesia que es Una, Santa, Católica y Apostólica. Reconozco que hay un solo bautismo para el perdón de los pecados, espero la resurrección de los muertos y la vida del mundo futuro. Amén.

Los Fundamentos doctrinarios de la fe católica son:

1. La Santa Biblia.
2. La Santa Tradición, que se da a través del Magisterio infalible de la Santa Madre Iglesia. 

En resumen, los dogmas de la Iglesia son: 1. La Revelación es cierta y verdadera; la Santa Biblia es inerrable. Obviamente Dios existe: el Dios cristiano Uno y Trino, y todo lo dicho en el Credo católico o cristiano. 2. La Iglesia es Santa e infalible, así como invecible. 3. La Verdad es inmutable. 4. Jesucristo es el Único Salvador y Redentor, Verdadero Dios y Verdadero Hombre. 5. La Santísima Virgen María es la Madre de Dios; ella es siempre Virgen. 6. Inmaculada concepción de la Santa Virgen María. 7. Fuera de la Iglesia NO hay salvación. 8. El bautismo (cuya materia es el agua natural y verdadera) es absolutamente necesario para salvarse. 9. Sólo los santos van al Cielo, cuando mueren (sus almas desencarnadas). 10. Sólo Cristo salva, a través de los siete sacramentos de la Iglesia. 11. Los católicos no santos, pero igualmente buenos, van al Purgatorio luego de morir, para limpiar sus almas. 12. El alma es inmortal, pero luego todos vamos a resucitar en cuerpo y alma, para ser juzgados en el Juicio Final. A la muerte, cada uno es juzgado en un juicio personal. 13. El Espíritu Santo es el guardián de la Iglesia y por eso la Iglesia como tal nunca se equivoca. 14. El Papa ex cathedra es infalible, aunque no es impecable. 15. La Iglesia lucha por la paz de Dios, pero no por la "paz mundial". 16. Orar es importante como medio de comunicación con Dios. 17. La justificación se da por la fe y por las obras, ambas y no por una de las dos. 18. Nos salvamos por la Gracia de Dios y no por méritos propios. 19. Hay que darle el correcto culto a los santos, a los ángeles, y a la Virgen María, pero no se puede caer en idolatría ya que eso es satánico. Sólo a Dios se lo adora. 20. Existe el libre albedrío, pero hay que hacer lo que Dios manda, porque lo demás es malo. 21. Todos los no católicos o infieles, se van al infierno cuando mueren. 22. Los católicos que mueren en pecado mortal (o sea, son malos y no cumplen con los Diez Mandamientos) también se van al infierno. 23. Los niños no bautizados, posiblemente se van al Limbo (un sector del infierno, pero sin fuego). 24. Hay que seguir la moral católica y eso es muy importante: obedecer los Diez Mandamientos o Ley de Dios. 25. Hay que ser virtuoso y alejarse del pecado, principalmente del mortal, pero también del venial, ya que éste conduce a aquél. 26. Hay que ser casto y la sexualidad es para la reproducción. 27. El divorcio está prohibido, ya que es satánico. 28. Usar métodos anticonceptivos, tanto artificiales como naturales es pecado mortal. 29. Obviamente la homosexualidad, el aborto inducido, las drogas, los tatuajes, la pederastia, el travestismo, la afeminación, y demás inmoralidades, están completamente prohibidas y son pecados mortales, que llevan al infierno. 30. El comunismo (marxismo) es satánico, así como todo el materialismo ateo, el cientificismo, el positivismo, el evolucionismo y similares. 31. La Monarquía es buena, así como la Aristocracia, República y Dictadura cristiana. 32. El liberalismo es pecado. 33. Ni súper-capitalismo financiero global ni comunismo estatista totalitario, sino corporativismo católico y autarquía. 34. Pretender unir a las naciones bajo un único Gobierno global secular es algo diabólico y por ende, la O.N.U. y otras organizaciones similares son del diablo.

Los Siete Sacramentos

Primero: Bautismo.

Segundo: Confirmación.

Tercero: Penitencia.

Cuarto: Comunión.

Quinto: Extremaunción.

Sexto: Orden sacerdotal.

Séptimo: Matrimonio.

Catorce obras de Misericordia

Corporales:

Primera: Visitar a los enfermos.

Segunda: Dar de comer al hambriento.

Tercera: Dar de beber al sediento.

Cuarta: Vestir al desnudo.

Quinta: Dar posada al peregrino.

Sexta: Redimir al cautivo.

Séptima: Enterrar a los muertos.

Espirituales:

Primera: Enseñar al que no sabe.

Segunda: Dar buen consejo al que lo necesita.

Tercera: Corregir al que yerra.

Cuarta: Perdonar las injurias.

Quinta: Consolar al triste.

Sexta: Sufrir con paciencia la flaqueza de nuestros prójimos.

Séptima: Rogar a Dios por vivos y muertos.

Pecados capitales versus Virtudes capitales

Pecados capitales:

Primero: Soberbia.

Segundo: Avaricia.

Tercero: Lujuria.

Cuarto: Ira.

Quinto: Gula.

Sexto: Envidia.

Séptimo: Pereza.

Virtudes capitales:

A cada pecado capital o vicio, se le opone una virtud, que son las siguientes:

Primera: Humildad.

Segunda: Largueza.

Tercera: Castidad.

Cuarta: Paciencia.

Quinta: Abstinencia.

Sexta: Caridad.

Séptima: Diligencia.

Hay que tener en cuenta de que la ira como vicio, lo es sólamente cuando se trata de la ira egoísta y no de la ira santa que se siente por las injusticias, ya que los santos y Dios mismo sienten esa otra clase de ira, que es la santa ira, muy diferente a la ira egoísta.

Enemigos y potencias del alma

Los enemigos del alma son:

1. El Mundo.

2. El Demonio.

3. La Carne.

Las potencias del alma son tres:

1. Memoria.

2. Entendimiento.

3. Voluntad.

Virtudes teologales y virtudes cardinales

Las virtudes teologales son:

1. Fe.

2. Esperanza.

3. Caridad.

Y las virtudes cardinales son:

1. Prudencia.

2. Justicia.

3. Fortaleza.

4. Templanza.

Dones y frutos del Espíritu Santo

Los dones del Espíritu Santo son siete:

Primero: La Sabiduría.

Segundo: El Entendimiento.

Tercero: El Consejo.

Cuarto: La Fortaleza.

Quinto: La Ciencia.

Sexto: La Piedad.

Séptimo: El Temor de Dios.

Los frutos del Espíritu Santo son doce:

1. Caridad.

2. Gozo espiritual.

3. Paz.

4. Paciencia.

5. Longanimidad.

6. Bondad.

7. Benignidad.

8. Mansedumbre.

9. Fe.

10. Modestia.

11. Continencia.

12. Castidad.

Las Bienaventuranzas

Primera: Bienaventurados los pobres de espíritu, porque de ellos es el Reino de los Cielos.

Segunda: Bienaventurados los mansos, porque ellos poseerán la tierra.

Tercera: Bienaventurados los que lloran, porque serán consolados.

Cuarta: Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque serán saciados.

Quinta: Bienaventurados los que son misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia.

Sexta: Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios.

Séptima: Bienaventurados los pacíficos, porque ellos serán llamados hijos de Dios.

Octava: Bienaventurados los que padecen persecución por la justicia, porque de ellos es el Reino de los Cielos.

Formas de perdonar el pecado venial

El pecado venial se perdona por las siguientes nueve cosas, con devoción:

1. Por oír Misa con devoción.

2. Por comulgar dignamente.

3. Por oír la Palabra de Dios.

4. Por bendición episcopal.

5. Por decir el Padre nuestro.

6. Por la confesión general.

7. Por agua bendita.

8. Por pan bendito.

9. Por golpes de pecho.

Novísimos y postrimerías del hombre

Oraciones imprescindibles

Estructura organizativa

Plantilla:VT

Actualmente la Iglesia Católica no tiene muy organizada su estructura, debido a la crisis desde 1958, por el Golpe de Estado del Vaticano y la ocupación sionista (véase ZOG) de todas las diócesis católicas. La inmensa mayoría del Clero católico traicionó a la Iglesia de Cristo, vendiéndose a la secta vaticana.

Ciertamente en tiempos normales, el clero está organizado de forma jerárquica (y no democrática como la secta vaticana) y monárquica, ya que la Monarquía es una institución santa establecida por Dios: véase derecho divino de los reyes.


Territorialmente, la Iglesia católica se organiza en diócesis o Iglesias particulares, cada una bajo la autoridad de un obispo; algunas de éstas, de mayor rango, son llamadas arquidiócesis (o archidiócesis) y están bajo la autoridad de un arzobispo. En las iglesias orientales católicas, estas circunscripciones suelen llamarse eparquías y archieparquías, respectivamente. Antes de la crisis, la diócesis de Roma, que incluía a la Ciudad del Vaticano, era la Sede Papal.


Las diócesis pueden agruparse en provincias eclesiásticas y éstas, a su vez, en regiones eclesiásticas. La arquidiócesis que preside una provincia eclesiástica es llamada metropolitana. En ocasiones, la provincia eclesiástica está conformada únicamente por la arquidiócesis metropolitana. De las 631 arquidiócesis existentes, 550 son metropolitanas, 4 son archieparquías mayores (una de ellas posee además 3 exarcados archiepiscopales, en Ucrania) y las restantes 77 son llamadas arquidiócesis archiepiscopales. Infelizmente, como se mencionó anteriormente, todas estas circunscripciones eclesiásticas han sido ocupadas por las fuerzas de la Oscuridad.


El gobierno de la Iglesia católica reside en los obispos, a quienes ayudan los sacerdotes:

  • Los obispos: se encargan de cada diócesis. Son ayudados por los presbíteros y los diáconos. Ningún obispo, aunque haya sido nombrado cardenal, tiene autoridad sobre otro, sino que cada uno depende directamente del Papa.
  • Los cardenales: ayudan al Papa en la acción pastoral de la Iglesia católica universal y en la administración del Vaticano y la Curia Romana. Cuando el Papa muere o renuncia, eligen al sucesor en un Cónclave. Colectivamente forman el Colegio cardenalicio. Los cardenales son elegidos personalmente por el Papa.
  • El Papa: es electo por el Colegio de Cardenales, reunido en cónclave. En 1871, el Concilio Vaticano I hizo énfasis particular sobre la ya existente doctrina de la infalibilidad papal, lo cual ha generado hasta el día de hoy grandes polémicas, por parte de gente malvada seguidora del demonio. Él desarrolla su ministerio coadyuvado por dos grupos de colaboradores: los cardenales y el Concilio ecuménico.
  • El concilio ecuménico: asamblea de todos los obispos del mundo presidida por el Papa, es convocado cuando hay que tomar las decisiones más importantes, en materia de Fe (Dogmas) y de Moral. Cabe destacar que los Concilios ecuménicos son infalibles en dichas materias.

Los obispos de cada diócesis tienen autoridad monárquica sobre sus respectivas diócesis y de modo alguno los obispos de un país pueden reunirse en las diabólicas "conferencias episcopales", que son inventos de la Secta Vaticana.

Congregaciones y órdenes

Plantilla:VT Las órdenes religiosas no forman parte en cuanto órdenes de la jerarquía de la Iglesia católica, pero dependen del Papa y de los obispos de formas diversas. Ellas pueden ser de dos tipos:

  • Órdenes religiosas de derecho diocesano: dependen del obispo de la diócesis en la que han sido reconocidas.
  • Órdenes religiosas de derecho pontificio: dependen directamente del Papa, aunque deben trabajar en comunión con los obispos de las diócesis en las que actúan.

Las congregaciones y órdenes religiosas son establecidas conforme a los tres votos básicos de pobreza, castidad y obediencia. El origen de cada una se explica, según los católicos, por una inspiración dada al fundador, que debe ser reconocida como auténtica por la autoridades jerárquicas. Tal inspiración o carisma se concreta en constituciones que valen sólo si son aprobadas por las autoridades jerárquicas, y según las cuales deben vivir los miembros de cada orden o congregación. Después del renacimiento, los nuevos movimientos fundados dejan de recibir el nombre orden y se llaman congregaciones. No todas las congregaciones hacen el voto de pobreza, algunas hacen sólo un compromiso de pobreza utilitaria.

Dentro de la Iglesia católica se encuentran muchas órdenes religiosas monásticas de frailes y monjas, así como también congregaciones e Institutos de vida religiosa. Sus miembros suelen hacer los votos de obediencia, pobreza y castidad; de todos modos los votos a realizar quedan a disposición de la cada institución. Todos ellos dedican sus vidas enteramente a Dios. Otras prácticas religiosas incluyen el ayuno, la meditación, la oración, la penitencia y la peregrinación.

La finalidad fundamental de los miembros de las órdenes y congregaciones es salvar su propia alma y ser ejemplo salvífico para toda la sociedad con su pobreza, castidad y obediencia, vividas conforme al carisma específico de la constitución de cada orden o congregación.

Plantilla:VT

Diez Mandamientos de la Ley de Dios

Primer Mandamiento: Amar a Dios sobre todas las cosas.

Segundo Mandamiento: No jurar el nombre de Dios en vano.

Tercer Mandamiento: Santificar las fiestas.

Cuarto Mandamiento: Honrar a tu padre y a tu madre.

Quinto Mandamiento: No matar.

Sexto Mandamiento: No fornicar.

Séptimo Mandamiento: No robar.

Octavo Mandamiento: No mentir ni dar falso testimonio.

Noveno Mandamiento: No desear la mujer de tu prójimo.

Décimo Mandamiento: No codiciar las cosas ajenas.

Cinco Mandamientos de la Iglesia católica

El primero: Oír Misa entera en los domingos y fiestas de guardar.


El segundo: Confesar pecados al cura, a lo menos una vez dentro del año, o antes, si espera peligro de muerte, o ha de comulgar.


El tercero: Comulgar por Pascua florida.


El cuarto: Ayunar cuando lo manda la Santa Madre Iglesia.


El quinto: pagar diezmos y primicias.

Iglesias católicas de rito oriental

Plantilla:AP

Iglesias católicas orientales
Categorías
Iglesias patriarcales
Iglesia católica maronita
Iglesia católica copta
Iglesia católica armenia
Iglesia católica siria
Iglesia católica caldea
Iglesia greco católica melquita
Iglesias archiepiscopales mayores
Son similares a las patriarcales, pero el arzobispo mayor, después de ser elegido por el Sínodo, debe ser confirmado por el Papa antes de ser entronizado.

Iglesia greco católica ucraniana
Iglesia greco católica rumana
Iglesia católica siro malabar
Iglesia católica siro malankara

Iglesias metropolitanas sui iuris
Los metropolitanos son elegidos por el Papa a partir de una lista de tres candidatos enviada por el Concilio de obispos.

Iglesia católica etíope
Iglesia católica Bizantina en América
Iglesia greco católica eslovaca

Otras iglesias orientales sui iuris
Iglesias con jerarquía propia: Sin Sínodo ni Concilio de obispos ya que tienen una o dos diócesis, sus jerarquías son elegidas por el obispo de Roma.

Iglesia católica bizantina búlgara
Iglesia católica bizantina húngara
Iglesia católica bizantina ítalo albanesa
Iglesia católica bizantina griega
Iglesia católica bizantina rutena
Iglesia greco católica de la Eparquía de Križevci
Iglesia greco católica macedonia

Iglesias sin jerarquía propia: Tras finalizar la era comunista no se les ha nombrado todavía un obispo propio.

Iglesia católica bizantina albanesa
Iglesia católica bizantina rusa
Iglesia greco católica bielorrusa

La división entre las iglesias de oriente y occidente dio lugar a la existencia de comunidades de ritos orientales que se mantuvieron o entraron en plena comunión con la iglesia de Roma, conservando su liturgia, pero que en algunos casos se han latinizado en algún grado. Algunas nunca han estado en cisma con la iglesia de Roma (como la iglesia Maronita y la ítalo-albanesa) y otras han surgido de divisiones de las iglesias Ortodoxas o de las antiguas iglesias nacionales de oriente.

En el pasado fueron también llamadas uniatas pero hoy el término es considerado despectivo e inexacto. Regularmente constituyen minorías en países donde su contraparte ortodoxa predomina (como en Grecia, Serbia, Bulgaria, Armenia y Rusia), otras son minorías junto con sus contrapartes ortodoxas en países donde predomina otra religión (melquitas en Siria, caldeos en Irak, malankaras en la India, etc.) y otras no tienen contraparte en cisma con Roma (maronitas e ítalo-albaneses), también debido a la migración muchos católicos orientales viven hoy en países occidentales (Australia, América del Norte, Argentina, Brasil, Francia, etc).

Historia

Edad Antigua

Según la doctrina católica, Jesús fundó una comunidad cristiana jerárquicamente organizada y con autoridad, dirigida por los apóstoles (el primero de los cuales era San Pedro). Posteriormente (según los Hechos de los apóstoles), los apóstoles y los primeros seguidores de Jesús estructuraron una iglesia organizada. Una carta escrita poco después del año 100 por San Ignacio de Antioquía a los de Esmirna (capítulo 8) es el texto más antiguo que se conserva en el cual se usa el término ἡ καθολική ἐκκλησία (la Iglesia Católica o Universal): "Allí donde aparezca el obispo, allí debe estar el pueblo; tal como allí donde está Jesús, allí está la Iglesia católica." De esta Iglesia él evidentemente excluía a los herejes, contra los cuales usó palabras muy fuertes: "fieras en forma humana - hombres a quienes no sólo no deberíais recibir, sino, si fuera posible, ni tan sólo tener tratos con ellos" (capítulo 4). El mismo Ignacio de Antioquía testimonia la existencia de una jerarquía de tres grados que consistía en obispos, presbíteros (sacerdotes) y diáconos.  En el siglo III, San Cipriano, obispo de Cartago, habla de una jerarquía monárquica de siete grados, en la cual la posición suprema la ocupaba el obispo. En esta jerarquía el obispo de Roma ocupaba un lugar especial, en cuanto sucesor de san Pedro.

El obispo de Roma es importante puesto que es el sucesor de San Pedro, a quien, según el Evangelio de Lucas 22:32, Jesús le dijo: Pero yo he rogado por ti, que tu fe no falte; y tú una vez vuelto, confirma a tus hermanos. Más aún, hacia el año 95, Clemente de Roma (obispo de la Iglesia de Roma entre 89 y 97) escribió una carta a la comunidad cristiana de Corinto para resolver un problema interno, sugiriendo su primacía sobre las Iglesias particulares. En efecto, habían surgido levantamientos contra los presbíteros-epíscopos en Corinto y Clemente, como obispo de la Iglesia de Roma, los llamó al orden y a la obediencia a sus respectivos pastores, evocando el recuerdo de los apóstoles Pedro y Pablo. Esa carta es la primera obra de la literatura cristiana fuera del Nuevo Testamento de la que consta históricamente el nombre de su autor, la situación y la época en que se escribió, y cuyas palabras manifiestan una dureza propia del lenguaje de aquél que es consciente de su autoridad.

Algunos autores hijos del diablo, han osado afirmar que no hay argumentos suficientes para confirmar que San Pedro haya sido obispo en Roma, lo cual realmente es algo muy malo tan siquiera pensarlo, pues la Santa Tradición afirma que San Pedro fue a Roma y ahí murió martirizado, tal como se consta también en esta carta de San Clemente, que menciona su martirio (capítulo 5), en la Carta de San Ignacio de Antioquía a los Romanos ("No os mando nada, cosa que hicieron Pedro y Pablo." – capítulo 4), y en la obra de c. 175-185 Contra las herejías (libro III, 1.3.1) de san Ireneo de Lyon, donde dice:



El Concilio de Nicea I (325) condenó el Arrianismo excluyendo de la Iglesia los seguidores de esta opinión teológica. Otros Concilios también definieron más precisamente la fe católica y excluyeron a otros grupos, en particular los Concilios de Éfeso (431) y de Calcedonia (451).

Edad de Oro

La Iglesia católica, en el siglo V, se había extendido por casi todo el territorio del Imperio Romano (desde Hispania hasta Siria, con las zonas costeras del norte de África). Posteriormente, se realizaron misiones hacia zonas del norte de Europa, que llegaron hasta Irlanda, Gran Bretaña, Germania, y posteriormente zonas de Escandinavia, Centroeuropa y las poblaciones eslavas del Este. Este largo proceso abarca de los siglos V al XI. Buena parte de estas misiones, así como el trabajo de recristianizar los territorios del antiguo Imperio Romano de Occidente, fue posible gracias a los monasterios, sobre todo a los benedictinos.

La expansión de poblaciones convertidas al Islam llevó a un progresivo declive de las poblaciones católicas del norte de África, que llegaría a ser casi completo en el mundo moderno.

Un hecho posterior significó la división entre numerosas iglesias: el Gran Cisma entre sus porciones de Occidente y Oriente (cuya iglesia, aún denominada como "católica ortodoxa", pasaría a ser conocida solo por esta última palabra, siendo que no son ni "católicas" ni "ortodoxas") ocurrido en el año 1054 a causa de las rivalidades entre los patriarcados de Roma y Constantinopla y, teológicamente, alrededor de la cláusula Filioque.

Durante los siglos XI y XIV se produce un gran desarrollo cultural gracias a la institución de nuevas universidades eclesiásticas, centradas sobre todo en la teología, pero también con facultades de artes, de derecho y, en algunos lugares, de medicina.

En el siglo XIII fueron fundadas y empezaron a desarrollarse las órdenes mendicantes, que tuvieron un gran influjo en la vida religiosa de la sociedad.

Hacia finales del siglo XIV se produjo un cisma, conocido como Cisma de Occidente, que afectó a la Iglesia Católica desde 1378 hasta 1417, y que provocó fuertes tensiones y el surgimientos de ideas de tipo conciliaristas, según las cuales un concilio podría tener más autoridad que el Papa en algunos puntos. El conciliarismo fue condenado en el concilio V de Letrán en 1516.



La Santa Inquisición

El término Inquisición (latín: Inquisitio Haereticae Pravitatis Sanctum Officium') hace referencia a varias instituciones dedicadas a la supresión de la herejía en el seno de la Iglesia católica. La Inquisición medieval, de la que derivan todas las demás, fue fundada en 1184 en la zona de Languedoc (en el sur de Francia) para combatir las herejías de los cátaros, albigenses y valdenses. En 1249, se implantó también en el Reino de Aragón (fue la primera Inquisición estatal). En la Edad Moderna, con la unión de Aragón con Castilla, fue extendida a ésta con el nombre de Inquisición Española (1478 - 1821), bajo control directo de la monarquía hispánica, cuyo ámbito de acción se extendió después a América. También fueron importantes la Inquisición portuguesa (1536 - 1821) y la Inquisición romana (1542 - 1965), conocida también como Santo Oficio. El número de delincuentes ejecutados por autoridades civiles tras ser condenados no puede determinarse con certeza, por la existencia de numerosas lagunas en la evidencia documental. Extrapolando detallados estudios,  Pérez estima en menos de 10 000 las condenas a muerte ejecutadas en España;. En Portugal, sobre alrededor de 23 000 casos documentados, se registran 1454 condenas a muerte en la hoguera.

Edad Moderna

En la Modernidad se inicia una expansión de las misiones hacia algunas zonas de África y Asia y hacia América desde los viajes y conquistas de españoles y portugueses. Por otro lado, se viven fuertes tensiones internas y un deseo profundo de Reforma.

La invención de la imprenta permitió una mayor difusión de la Santa Biblia y de sus traducciones, que empezaron a circular entre los católicos en diversos lugares.

El rechazo de la autoridad papal  y el rechazo del maldito monje Martín Lutero contra las indulgencias, provocó el surgimiento del protestantismo en 1517. En el mismo siglo XVI, empezó a desarrollarse el calvinismo en Suiza, y luego se extendió rápidamente en otros países europeos. Un importante cisma siguió con el surgimiento de la Iglesia Anglicana (nacida del Acta de Supremacía inglesa en 1534).

Contrarreforma

La contrarreforma fue la respuesta a la "reforma" protestante (o sea, cisma y herejía) de Martín Lutero, que había debilitado el poder mundial de la Iglesia católica. Denota el período de resurgimiento católico desde el pontificado del Papa Pío IV en 1560 hasta el fin de la Guerra de los Treinta Años, en 1648. Sus objetivos fueron renovar la Iglesia católica y evitar el avance de las doctrinas protestantes.

Entre los años 1545 y 1563 se desarrolló el Sacrosanto y Ecuménico Concilio de Trento, con diversas etapas. Antes y después del Concilio de Trento se fundaron diversas congregaciones religiosas que buscaron promover una profunda renovación entre los católicos. Una de esas congregaciones, que adquirió más tarde un gran desarrollo, fue la Compañía de Jesús.

Edad Contemporánea

Número de católicos

No se sabe exactamente cuántos católicos existen en el mundo, pero realmente son muy pocos; somos un pequeño rebaño que quizás apenas lleguemos al millón de individuos con suerte. Después hay muchos fariseos y liberales que se llenan la boca diciendo que son "católicos", pero son unos farsantes herejes, hijos del diablo.

Compromiso social

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Financiación

Ya casi nadie financia a la POBRE Iglesia Católica.

Críticas

La Iglesia católica ha recibido muchas críticas a lo largo de su historia, por parte de gente diabólica y malvada que carece completamente de moral y piedad cristiana. Las diabólicas críticas en contra de la Santa Madre Iglesia, se dividen principalmente en dos grupos: las que se refieren a aspectos doctrinales, y las que censuran el comportamiento (real o supuesto) de los católicos en su conjunto o en porcentajes de cierta relevancia (sea que vivan de acuerdo con las enseñanzas de la Iglesia, sea que actúen en contra de las mismas).

Acusaciones contra delitos y faltas de algunos miembros

Las personas diabólicas y satánicas, personas realmente malvadas que ni se las debería considerar "personas", puesto que muchas de ellas están poseídas por demonios, suelen criticar la Santa Inquisición porque "quemó brujas" y "torturó gente", lo cual es sólo muestra de la maldad de esa gente, ya que es obvio que los brujos son malvados y esas "personas" fueron torturadas y condenadas a muerte (NO todas, sino la minoría de hecho), por el brazo secular, y obviamente se lo tenían bien merecido. La Santa Inquisición fue un tribunal de misericordia, que pasaba al acusado por el debido proceso y fue un adelanto para la época, siendo el tribunal más benevolente que jamás ha existido, puesto que le daba la oportunidad de arrepentirse al reo malvado, hasta el último momento antes de ser ejecutado. Otra cosa que se le critica a la Iglesia fueron las Santas Cruzadas, y los que hacen eso, son malvados pro-musulmanes, los cuales querían (y quieren) dominar el mundo; las Cruzadas fueron guerras santas y defensivas, para defender a los peregrinos que iban a Tierra Santa. Todo aquél que critique las Cruzadas es un hijo del diablo. Se le critica actualmente a la Iglesia Católica por sus supuestos "abusos sexuales", cuando la Iglesia Católica JAMÁS ha cometido ni medio abuso sexual hacia nadie; esos abusos sexuales que se les atribuye a la Iglesia Católica, lo cometen las diversas sectas protestantes incluyendo la Secta del Vaticano II (la cual se hace pasar por "Iglesia Católica", cometiendo el sacrilegio de plagiarnos la denominación, lo cual es un delito abominable). También se ha criticado a la Iglesia por apoyar a las Monarquías, a los fascismos y a las dictaduras militares cristianas, pero todas esas críticas vienen de personas malvadas, las cuales están poseídas por diversos demonios, y carecen de argumentos sólidos para probar que cualquiera de esas organizaciones sean "malvadas"; ya que por el contrario, todas esas organizaciones fueron buenas y bendecidas por la Santa Madre Iglesia, puesto que: los monarcas tienen derecho divino, y los fascismos y las dictaduras fueron perros guardianes al servicio de la Iglesia, en contra de la satánica democracia (el gobierno del diablo). Otros que pasan criticando a la Iglesia son los judíos, quienes odian a Jesucristo y por eso se inventaron un "holocausto" falso para DIFAMAR al Eje y decir que la Iglesia es "malvada". Eso es tremendamente BLASFEMO, por lo que debemos aseverar categóricamente que: el "holocausto judío" es FALSO, es HOLOCUENTO y cualquiera que diga lo contrario es un hereje diabólico que merece ir al infierno. Además otras personas muy malas que insultan a la Iglesia son los ateos militantes, que se pasan diciendo mentiras como eso de que "el hombre viene del mono" o que "la Tierra no es el centro del universo", puesto que consideran que "el universo es isótropo y homogéneo", pero todas esas afirmaciones son BLASFEMAS: 1- Dios creó al hombre, a Adán y a Eva, y lo creó TODO. 2- La Tierra es el centro del universo. 3- El universo es anisótropo e inhomogéneo.


Críticas en materia doctrinal

Las críticas en cuanto a la doctrina se han basado en que esas son personas satánicas, diabólicas y completamente malvadas, a las cuales Satanás les ha cegado su entendimiento, por lo cual dichas personas han perdido la capacidad de razonar y se han reducido de un estado humano a un estado infra-humano, similar al de los animales. Por eso no ha de extrañarnos que dichas personas afirmen que "el hombre viene del mono", ya que esas personas se comportan incluso peores que los propios monos. Los protestantes por ejemplo, son personas muy malas (muchos son soberbios y presumen ser "santos", pero no pasan de unos soberbios, blasfemos que se la pasan insultando a los santos y a la Virgen María, e incluso a los Papas), que se dedican sistemáticamente a tergiversar la Santa Biblia, sacando frases fuera de contexto e interpretándolos a la muy particular visión personal de cada uno, lo cual por supuesto, es soberbio, abominable, blasfemo y además, completamente insensato y tosco. Algunos protestantes llegan a ser tan malvados, que cometen la temeraria osadía de afirmar que la Santísima Virgen María "no fue virgen", lo cual realmente es horrendo afirmar tal barbaridad.

En conclusión: todas las personas que critican a la Iglesia católica (destructivamente, por supuesto) son hijos del diablo.

Críticas constructivas

La Santa Iglesia es una sociedad PERFECTA, y por ende no admite clase alguna de críticas, así que por lo tanto no se le puede hacer "críticas constructivas", sino sólo destructivas, lo cual es satánico. Sin embargo, pese a que no se puedan hacer "críticas constructivas" hacia la Iglesia como tal (institución divina), sí se pueden por supuesto, hacer muchas críticas constructivas al Clero. Esas críticas de hecho, siempre fueron bienvenidas por la Iglesia, ya que siempre ha sido lo que le permitió salir adelante de todas las crisis por la cual ha pasado; y así fue por ejemplo la verdadera Reforma del Concilio de Trento (o "Contrarreforma"), donde se mejoró al Clero. Hoy, ante la impresionante crisis de la Iglesia que enfrentamos ante estos tiempos apocalípticos, se pueden hacer muchas críticas constructivas al Clero, sugiriendo una nueva Reforma de la Iglesia, para hacer frente a estos tiempos tumultuosos. Por eso, los que somos miembros de la Santa Resistencia de la Iglesia debemos permanecer unidos y firmes en la fe, tal como nos enseñó el Maestro Jesucristo. ¡VIVA CRISTO REY!

Véase también

Nota

  1. En el Evangelio según San Juan, Jesús le dice a Pedro: "Apacienta a mis ovejas". De allí el axioma patrístico "Donde está Pedro está la Iglesia" (Ubi Petrus ibi ecclesia).

Referencias

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Bibliografía adicional

Enlaces externos

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  • NEWS.VA, portal de noticias del Vaticano.
  • ACI Prensa Portal de noticias católico.
  • Zenit, agencia de noticias sobre la Iglesia.

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